Propósito y congruencia, una respuesta a tiempos desafiantes

Estudio de Público Porter Novelli y Criteria ahonda en las inquietudes y expectativas de las personas, destacando que el 75% priorizará productos de empresas que apoyen activamente los esfuerzos contra la pandemia.

Propósito, propósito, propósito…es la máxima en la que coinciden todos los insights que recogen los estudios. “La idea es que las organizaciones exuden propósito, porque en esa coherencia hay conexión con la comunidad, tanto interna como externa. Estamos en una ventana de tiempo que va a quedar marcada en las personas, es una ventana de tiempos de crisis y de tanto estrés que hace que la gente tenga especial predisposición a dejar grabadas ciertas vivencias, y que quienes actuaron o dejaron de actuar al final también serán recordados”, afirma Andrés Varas, socio director de Criteria.

 

El estudio “Propósito, Expectativas y Pandemia”, de Público Porter Novelli y Criteria, lo deja claro: el 70% de los chilenos indica que, incluso durante la pandemia, las empresas no pueden desatender su compromiso con sus entornos; en tanto el 55% está de acuerdoen que el sector privado puede generar soluciones más rápidas y efectivas que elgobierno y las autoridades para sortear la pandemia.

 

“Si bien los entornos están híper dinamizados y, en cambio, los desafíos que las organizaciones enfrentan, vistos desde una perspectiva amplia, son más permanentes, las empresas deben ser capaces de comprender cuáles son las macro tendencias que dan forma a las urgencias sociales de hoy y construir, a partir de ellas, propósitos y posiciones que las recojan y articulen como razón de ser y existir”, dice Ernesto Escobar, Socio & Director Ejecutivo en Público Porter Novelli. Los desafíos asociados al cambio climático y la conservación de ecosistemas relevantes, la justicia social, el derecho al agua, la diversidad e inclusión, el acceso a educación y salud dignas, entre otras, son urgencias y prioridades permanentes y grandes causas tras las cuales las organizaciones deben alinearse.

 

Economía y contagio, las principales preocupaciones

 

En estos tiempos de crisis e incertidumbre, señala la investigación, hay un acuerdo transversal que apunta a la situación económica como la dimensión más urgente de la crisis sanitaria, la que se acentúa en los sectores más vulnerables y en la Región Metropolitana. Aunque reconozcan e identifiquen la dimensión económica como la crisis más preocupante, no desatienden el desafío sanitario y las demandas sociales como temas relevantes.

 

Así, el 77% indica estar muy preocupado por la situación económica, mientras que el 73% afirma estar muy preocupado de la propagación del virus y un 63% por la reactivación de las demandas sociales. Por otra parte, el 64% de los chilenos considera que es muy temprano para que las empresas hablen sobre cómo volver a la normalidad una vez superada la pandemia del coronavirus, y el 65% de los trabajadores afirma que le gustaría formar parte activa de los esfuerzos que está haciendo su compañía para enfrentar la pandemia. No exponer a grupos de riesgo como adultos mayores, promover el teletrabajo y adaptar los espacios para el distanciamiento social son las medidas que concitan el mayor apoyo al momento de retornar a las actividades.

 

Evaluación de las empresas durante la pandemia

 

Supermercados, clínicas y farmacias son las industrias que aparecen como mejor evaluadas durante la crisis sanitaria. En mención espontánea, Los chilenos destacan empresas, sectores y organizaciones como la red de salud pública, los supermercados, clínicas, farmacias y medios de comunicación. Sin embargo, hay un grupo considerable de encuestados con una visión más bien crítica que no reconocen a ninguna organización, sector o empresa en particular.

 

Entre las destacadas, los principales atributos e iniciativas que se reconocen se relacionan con control de precios, soluciones de salud y entrega oportuna de ayuda. “La reputación está definitivamente en juego y en esta ventana de tiempo es donde la gente va a retener quienes están apoyando o no lo están, por lo tanto es una buena oportunidad donde se pueden cambiar percepciones históricas”, enfatiza Andrés Varas.

 

Así, el 75% sostiene que, al momento de tomar una decisión de compra, priorizará productos de empresas que apoyen activamente los esfuerzos contra la pandemia, a la vez que el 71% sostiene que, una vez superada la pandemia, recordará a las empresas que tomen decisiones políticamente incorrectas para enfrentarla.

 

Varas afirma que “todo esto es un llamado a construir desde el propósito, pero sobre todo desde la solidez de nuestros propósitos, que incluso durante la pandemia es aún más crítico no desatenderlos. Precisamente por esto hay que pensar que al final el esfuerzo tiene premio que van desde aumentar las confianzas, aumentar el incentivo a los consumidores a comprar, de los trabajadores a buscar trabajo en estas compañías y de los inversionistas a invertir en sostenibilidad socioeconómica y cultural”.

 

El también presidente de la AIM enfatiza la importancia de la congruencia, cuya falta “se paga caro, porque cuando uno simplemente declara causas o declara propósitos solamente en un plano comunicacional, y esto no lo transforma en clima interno, en la vivencia de los propios colaboradores y en transferencia de calor al público objetivo, se cae esta congruencia”.

 

De hecho, alrededor del 70% declara que el asegurar las remuneraciones y proteger la seguridad y salud en los espacios de trabajo son de las mejores formas de ayudar. “Hacerlo bien, es decir, construir buenos propósitos enraizados con las demandas y necesidades y con los momentos que está viviendo la comunidad, tiene una consecuencia hacia el interior. La reputación no sólo se construye hacia afuera, la reputación se construye también hacia adentro, hacia los propios colaboradores”, finaliza Varas.

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