La Inteligencia Artificial llegó a las leyes

Cuando se habla de Inteligencia Artificial se suele relacionar con dispositivos ultra sofisticados, pero esta tecnología se aplica en todo tipo de ámbitos, incluso el legal. El estudio Cariola Diez Pérez-Cotapos está desarrollando esta innovadora área a través de un joint venture con Cognitiva, consultora especializada en tecnología. De esta alianza nació Lexnova, una startup legal que busca desarrollar productos basados en IA para hacer más eficientes los procesos legales. Una de las primeras innovaciones es un sistema que hace informes de poderes, para lo cual se le está “enseñando” a la máquina a leer y entender lo que es un poder. “Eso significa que el proceso de que un abogado revise los poderes y emita el informe, que puede durar una semana, se puede acortar al mandar el poder a un escáner y que al segundo aparezca el informe de poderes hecho”, explica Rodrigo Lavados, socio de la firma de abogados. Lexnova fue lanzada oficialmente al mercado a principios de julio, y se enfocará en tres líneas de negocio: productos estandarizados para determinadas industrias (como es el caso de los informes de poderes), desarrollo de herramientas para hacer más eficientes y ampliar los servicios de Cariola para sus clientes, y soluciones a la medida de los clientes. “En el mundo, el desarrollo de soluciones de inteligencia artificial en español para el ámbito legal no estaba cubierto; lo que estamos haciendo es ser pioneros y con una vocación latinoamericana, porque vamos a ofrecer estos servicios en toda la región”, afirma Lavados.

Cognitiva es una firma que tiene una alianza con IBM y es la única empresa que comercializa el sistema informático de IA Watson en español. Hace dos años que Cariola exploraba las opciones de llevar IA a sus procesos, y con este acuerdo se encontró la manera de hacerlo, donde el estudio de abogados se encarga, como expertos, de entrenar a los sistemas en los procesos legales. Se trata de una iniciativa que empieza a demandar capacidades nuevas, como comenta el abogado: “Este tipo de tecnología va a producir un impacto al mercado en su conjunto y también en el nicho de los abogados, y va a haber algunos que pueden ser desplazados por este tipo de tecnologías, pero se empiezan a crear talentos nuevos. Nosotros estamos entrenando a abogados más jóvenes para que ellos sean los profesores de esta tecnología, lo que requiere ciertas aptitudes que no se enseñan en la universidad”. La respuesta del mercado ha sido muy positiva. Lavados dice que hay mucha expectación por el avance de la tecnología pero no claridad sobre cómo se concreta. “Con esto, estamos ofreciendo reducción de costos y de tiempo, por lo que es una oferta bastante irresistible”, reflexiona.

 

 

 

Compartir en: