“La crisis del sector ha sido profunda en lo económico,en lo laboral y en lo humano”

Manuel Melero, presidente de la Cámara Nacional de Comercio:

“desesperantemente lenta” es la vuelta a la actividad, lamenta el dirigente gremial, quien destaca los esfuerzos del sector para reabrir con estrictos protocolos sanitarios. “queremos volver pero con cuidado”, dice.

 

En el primer semestre de este año, las ventas de comercio tuvieron una caída histórica de 29,7%, lo que el presidente de la Cámara Nacional de Comercio, Manuel Melero, no vacila en calificar de desastre. “La crisis del sector ha sido profunda en lo económico, en lo laboral, en lo humano, han desaparecido muchas pymes y muchas personas han perdido el empleo.

Nosotros calculamos que alrededor de 300.000 personas del comercio han quedado sin trabajo. Además somos el 25% del seguro de desempleo”, afirma. El dirigente gremial detalla 4 desafíos que se plantea el sector para una reapertura que, con locales cerrados desde marzo y funcionamiento intermitente desde octubre, ya no resiste más espera. Implementación de protocolos sanitarios, reconversión del sector hacia el mundo digital, atacar la informalidad, y confianza de los consumidores muy deprimida, son los retos que enfrenta el comercio de cara al desconfinamiento y la vuelta a la actividad. “Nos ha costado tanto volver a la actividad en este plan paso a paso, que yo he dicho que es pasito a pasito. La vuelta a la actividad es desesperantemente lenta para un sector que necesita trabajar y no puede resistir más la inactividad.

Queremos volver pero con cuidado, porque estamos demasiado conscientes de que cualquier avance no sustentable significa la vuelta al confinamiento o que te clausuren, como ya ha pasado, donde por malas prácticas se genera una acción muy fuerte de la autoridad y un efecto reputacional muy dañino de cara a la ciudadanía”. Por ello, Melero valora lo hecho durante la pandemia por el comercio de productos esenciales. “Lo que han hecho en este período farmacias y supermercados, que no han cerrado ni un día, ha sido magistral, porque han abastecido a la población, han mantenido la logística, han desarrollado sus líneas de atención a los clientes a través de internet. A mí me llena de orgullo lo que han hecho ahí, del punto de vista comercial y sanitario, con aplicación de protocolos extraordinariamente rigurosos y bien implementados”.

 

¿Qué tan profunda es la digitalización de su sector y su capacidad real para asumir ese desafío?

 

Lo hemos medido con mucha precisión y sabemos que más o menos el 40% del comercio no está para nada en el mundo digital, no lo conocen, no lo entienden o no lo consideran necesario.

Ésa es la brecha digital que afecta al 40% de nuestra gente, que si no se mete en el mundo digital pronto, probablemente van a desaparecer, porque ya el 15% del comercio total se hace por internet, y hay rubros donde estamos en el 30% y creciendo a pasos agigantados. Por eso nombraba la reconversión y transformación de nuestro sector. En la crisis, este 40% lo ha pasado muy mal, porque ha estado cerrado o ha vendido muy poco. Y hay otro sector del comercio que ha enfrentado la crisis mucho mejor porque son esenciales, que son supermercados y farmacias, que han podido funcionar todo este tiempo y lo han hecho muy bien, sanitaria y comercialmente, y hay otro sector que ha estado digitalizado y ha hecho bastante venta por delivery en este periodo, saltando del 5% de las ventas totales del comercio de esta forma, a alrededor del 15%. Pero ha habido problemas en ese crecimiento, sabemos que la logística, la calidad del servicio no han funcionado al 100% porque no estábamos preparados.

La cadena logística está muy sobre demandada y saturada, y eso también ha hecho que crezca bastante la informalidad. Las regiones están más normalizadas porque hay algunas que casi no han tenido contagios ni cuarentena, pero las ventas han estado muy malas por la baja confianza de los consumidores, la incertidumbre económica y pérdida de trabajo, que hace que la gente consuma lo estrictamente necesario.

 

 

¿Qué medidas piden ustedes y cómo están enfrentando este escenario?

Estamos pidiendo medidas especiales para los sectores de comercio, servicios y turismo en materia crediticia, créditos más blandos, períodos de gracia mayores, menores intereses. El turismo se va a demorar incluso más que el comercio en recuperarse y retomar la actividad porque tiene una crisis de demanda. Va a pasar un tiempo para que lleguen los turistas extranjeros y nacionales. En lo laboral, estamos pidiendo subsidios especiales para el empleo, que el seguro de desempleo se prorrogue más allá de lo que se ha definido, y medidas especiales también en cuanto a los compromisos tributarios del sector, las patentes comerciales, contribuciones de bienes raíces, concesiones marítimas… hemos pedido un montón de cosas.

Ahora, nosotros como gremio, aparte de pedir todo esto, creamos una plataforma que se llama Comunidad C, una iniciativa de asociatividad de empresarios que van a poder tener un Marketplace B2B de compra y venta de productos y servicios online. También busca ser una plataforma en 360° de tipo asociativo, un ecosistema, porque tenemos una alianza con el Estado a través de Sercotec, Corfo y el Ministerio de Economía, para difundir, educar y capacitar a las pymes en lo digital. Esta plataforma tiene además un sistema de pago electrónico y de apoyo logístico. Ha sido súper exitosa, en un mes se han afiliado 500 empresas y estamos muy contentos de entregar esta herramienta para este proceso que es uno de los 4 desafíos que mencionaba.

 

¿Cómo están abordando los protocolos sanitarios para reabrir con seguridad?

Una de las cosas que ha hecho la CNC, aparte de la campaña “El comercio frena la curva”, es actualmente la campaña “Abrimos seguros”. Es muy potente porque tiene todos los protocolos del sector, que son diversos porque no es lo mismo el protocolo sanitario de un supermercado que de una farmacia, multitiendas, centros comerciales o un comercio chico. Tienen aspectos generales coincidentes, en un 90% es una matriz, pero hay aspectos específicos que hay que implementar en cada uno de ellos. Esto es esencial para hacernos cargo de un tema que llegó para quedarse, esto no se va a ir y tenemos el riesgo de retroceder si lo hacemos mal. En este sentido, sentimos que tenemos una responsabilidad enorme porque estamos en la primera línea de contacto con la ciudadanía y, por lo tanto, el desafío de los protocolos es enorme para el sector. Hay un aspecto que nos preocupa mucho y es el encarecimiento de esto, sobre todo para las pymes. Ya hay estudios sobre lo caros que resultan los protocolos, implementarlos, administrarlos y supervisarlos, porque no sacas nada con que sean letra muerta, tenemos que velar por que se cumplan, porque no queremos que se contagien nuestros trabajadores o consumidores y retrocedamos. MyM

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