Diversidad dentro de las empresas – APG Blink

La conversación acerca de la diversidad no puede esperar más y antes de explorar ese vasto territorio desde el que hacer de las marcas, quisimos partir por la mirada interna. Tal como en cada BLINK, Ricardo Aros, Carolina Cuneo y Diego Perry abren la conversación para debatir acerca la diversidad puertas adentro de nuestra oficina.

 

Un mindset para lo otro | por: Ricardo Aros

Me pregunto si basta con encargarle a RRHH la tarea de generar las condiciones y mecanismos para operar de una manera más diversa. Inmediatamente pienso que no, pienso que encargarle esta tarea a un cargo o a un área de la empresa, es desconocer que la diversidad es un driver de valor social, moral y económico que no puede ser reducido a una serie de acciones organizacionales que permitan lograr ciertos porcentajes de representación (que en algunos casos siguen siendo muy penosos). Pienso que la diversidad no sólo necesita cierto tipo de organización, sino que muy importante y primeramente necesita de un mindset adecuado, una postura intelectual, estratégica y creativa capaz de valorar y de promover lo otro, lo diverso. Entonces, ante el desafío de encontrar un mindset para lo diverso, propongo que en la descripción de cómo opera un estratega hay una buena pista para configurar una real disposición de apertura hacia lo otro.

 

¿Qué podemos imitar del estratega para diversificar nuestra mirada?

 

Generalmente, un buen estratega es alguien con la capacidad de integrar datos, insights y/o tensiones que no están a la vista de todos, alguien capaz de detectar puntos ciegos que gatillan oportunidades. Si eso es así, un buen estratega se define por su capacidad de ver distinto y de integrar miradas distintas, de ser alguien que no se conforma con lo de siempre y que se interesa por eso que es distinto de si mismo, ya sean los otros hombres, las otras mujeres, las otras clases, los otros cuerpos, los otros sexos, las otras edades, las otras miradas, las otras formas de expresar o las otras formas de actuar. De ahí que el estratega en su rol de puente entre las personas y los negocios, entre creativos y clientes o también entre directorios y realidades, resulta una buena inspiración para empezar a valorar esa otredad que a muchos les incomoda. 

 

Surge una pregunta, ¿Sería el estratega quién debe tener el rol de velar por el valor de las minorías en cada conversación estratégica/ creativa de cada marca, equipo o reunión? Puede ser, tal vez es el estratega quien debe asumir el rol de promover esta transformación cultural, creando equipos más diversos, más allá de siempre buscar miradas diversas. Sin embargo, antes de definir quién puede ser más idóneo para ejecutar estos cambios, primero debemos hacernos cargo de esta otra pregunta, ¿Qué tan buen puente podemos ser si no somos capaces de reconocer y de valorar eso que es distinto de nosotros? Seguramente uno no muy bueno, y por eso es que el primer cambio camino a la diversidad debe ser interno, pero interno a nivel personal/mental, un cambio que nos permita pensar y actuar de manera más diversa, más integradora, una habilidad que sin dudas es fundamental para un buen mindset estratégico creativo. 

 

¿Cómo ejecutar ese cambio de mindset?

 

Diría que lo primero es asimilar la idea de que nunca vamos a tener un buen insight acerca de lo que no conocemos o no valoramos. 

 

 

El desafío de la diversidad | por: Carolina Cuneo

5 años atras, conceptos como inclusión, justicia y dignidad no eran parte manifiesta de nuestro discurso como chilenos. Hoy, es impensado pensar en no considerarlo. No hacerlo sería simplemente no estar leyendo el Chile de hoy.

 

En las elecciones constituyentes recién pasadas tuvimos cuota de género. En las empresas hoy hay incentivos por la incoporación de mujeres, personas con diferentes manifestaciones de la sexualidad y diversidad cultural. Pero nos sigue costando.

 

A nivel de los directorios aún la presencia de mujeres es escasa, y por mucho que se hagan algunos esfuerzos para generar estos nuevos espacios, la tarea no es fácil. 

Pero, reflexionemos sobre esto. Diversidad no es más que convivir, tolerar y aceptar a personas, personas como yo, pero que tienen alguna diferencia conmigo. ¿Dónde está lo difícil de esto?

 

Está en que la diversidad nos desafía. La diversidad nos cuestiona, cuestiona nuestros paradigmas, y las personas necesitamos de ellos para mantenernos en control. Y esto se ve claramente en las brechas generacionales. 

 

¿A quiénes les cuesta más la diversidad? A nosotros, a los que no somos Z ni millenials, a nosotros nos cuesta. Porque hemos vivido en un mundo donde los lineamientos son claros, el camino de la vida está dibujado ya con líneas punteadas, por lo que sólo nos queda transitarlo. 

 

Y esto es cultural. Chile es un país que cuenta con una dictadura en su historia, y un autoritarismo con que muchos se sienten cómodos. Coartador sí, pero seguro también. En la lógica autoritaria o jerárquica no hay espacio para los cuestionamientos vitales, todos vamos por un mismo camino y esto es triste, pero aliviador.

 

Pero Chile cambió, y los jóvenes son el motor de este cambio. Y a ellos no les cuesta la diversidad. Nacieron en un país y en un mundo en el que la confianza hacia la institución está en crisis. Por lo tanto, aceptan y valoran la diversidad de expresiones, identidades, orígenes y preferencias, porque es en el diálogo, en la concordancia o la disidencia de opiniones desde donde se reafirman e individualizan las personas. 

 

La Psicología plantea la omnipresente existencia “del otro”. Siempre hay un otro, real o imaginario, desde donde los seres humanos nos definimos. Soy parecidos a estas personas en este ámbito, pero diferente a estos en otro ámbito. Y de esta forma construimos la identidad, el “yo soy”. 

 

Entonces, ¿dónde está el desafío hoy y por qué nos cuesta tanto? Nos cuesta la diversidad porque aceptarla y conocerla nos exige mirar este otro diferente y estos remueve lo que siempre hemos creído que somos. Debemos cuidar el lenguaje, debemos hablar de forma inclusiva, ojo con un gesto “caballeroso” que puede considerarse discriminatorio, ojo con todo. Y esto nos cuesta, pero a la vez nos desafía y en el desafío está la oportunidad de crecer. 

De ser capaces de ver a este Chile con que concuerdo en algunos aspectos, pero no en otros, a las mujeres, extranjeros, a la diversidad sexual, que me obligan a preguntarme una vez más ‘quién soy’… ¡cuando ya lo tenía tan claro!….

 

 

#No+Clones | por: Diego Perry

Está bastante demostrado el valor de la diversidad en la conformación de equipos, sin embargo, en la práctica, seguimos viendo en muchas organizaciones equipos armados con perfiles muy similares. Casi clones en algunos casos. Esto no tiene lógica, y en el mundo de los negocios, es casi un absurdo. Es una realidad que vemos a diario. Un ejemplo clásico de esto es el caso de las consultorías de negocios, cuando después de un profundo análisis de eficiencias de una empresa, terminan recomendando “desvincular” a un tercio de las personas, desde una evidente lógica de costos.

 

Pero si hay cien clones y sacan a treinta, siguen existiendo setenta clones. Sacar a treinta es una solución táctica que a los más permite ganar algo de tiempo. Reinventar a los cien es una solución estratégica que puede cambiar el futuro de la compañía, y esa reinvención está en la diversidad. Sobran argumentos. Aquí dos muy relevantes:

 

1.La diversidad es la nueva experiencia:

 

“Necesitamos a alguien con experiencia” fue por muchos años la frase a la hora de elegir aun profesional que pudiera enfrentar un desafío importante en una compañía. Esto funcionaba en tiempos en que las personas dedicaban toda su vida a su profesión, y donde el paso de los años les permitía “acumular experiencia”. Hoy la aceleración de los cambios y la evolución constante de conocimientos que se requiere en cualquier profesión, genera un nuevo paradigma en que, lo que funcionó hace tres años, probablemente hoy ya no funcione. Y si bien el valor de la experiencia sigue siendo importante, lo es de una forma muy diferente. 

 

Hoy este valor  no sólo está en los años acumulados, sino que está, con aún más fuerza, en la diversidad de los equipos. Las diferentes historias de vida, conocimientos, capacidades, éxitos y fracasos de un equipo diverso, es la mejor experiencia que una empresa pueda traer a una mesa de trabajo para encarar los desafíos que enfrenta. 

 

2.La diversidad reinventa los negocios:

 

La creatividad en los negocios nos muestra cada vez más evidencia de su capacidad para generar nuevas propuestas de valor. Cornershop, NotCo, Algramo, dan cuenta de esto, y sin duda la capacidad para reinventar negocios requiere un pensamiento creativo que es mil veces más potente si viene de un equipo diverso, que aborde los problemas desde distintas miradas, que en sus procesos de innovación logre mejores resultados al ampliar sus capacidades para diverger y converger en la búsqueda de soluciones, y que además entienda de verdad las distintas realidades en que viven las personas con que se debe conectar su propuesta de valor. 

 

Sería tanto mejor que las consultorías de negocios, antes de recomendar la diversidad como un “propósito” que termina ejecutando en un spot que intenta reflejar nuestra sociedad diversa, priorizaran la incorporación de la diversidad hacia dentro de la compañía, como el valor más estructural en la conformación de su propia identidad.

 

 

Sigamos esta conversación en el próximo BLINK, síguenos en nuestra página de LinkedIn y en el Instagram @apgchile. 

 

Diego Perry

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