Proyecciones económicas: José De Gregorio y María Cecilia Cifuentes.

José De Gregorio, Decano FEN U Chile:

“No vamos a estar en normalidad hasta fines del próximo año”

 

 

El economista, ex ministro y ex presidente del Banco Central, afirma que hasta que el virus deje de circular o esté vacunada la población, no se podrá hablar de normalidad, por lo que el funcionamiento de la economía depende de la evolución de la pandemia.

 

¿Cuál es su visión de la capacidad de recuperación de la economía en el corto y mediano plazo?

El desconfinamiento va a generar una recuperación mecánica, porque hay gente que podría estar trabajando pero no puede hacerlo por el confinamiento, hay actividades que dependen mucho de que se pueda salir y por lo tanto se van a recuperar. Eso no significa que la economía se va a recuperar completamente o que vamos a tener una normalización, esto va a ser largo y bastante lento. Yo creo que no vamos a estar en normalidad hasta fines del próximo año, en el momento en que estemos todos vacunados, que el virus se haya retirado o que tengamos un remedio súper efectivo, y esas tres cosas es difícil que se den pronto. No se trata de tener una vacuna a fin de año, es producirla, distribuirla, venderla, hacer miles de millones de vacunas, saber cuántas se van a necesitar por persona, es decir, es realmente una cosa que nos va a tomar muchísimo tiempo, y por eso no vamos a estar recuperados hasta un tiempo bastante más adelante, y así es como vamos a tener que aprender a vivir el próximo año y medio.

 

¿Qué factores son claves en este momento para mejorar la situación, incentivar el crecimiento, la inversión y recuperar empleos?

Hay tres medidas que son bastante importantes. La primera es la protección de ingresos de los hogares, que están sin ellos porque se les ha pedido que se queden en las casas para poder cuidarnos. Segundo, todo el apoyo crediticio a las empresas, particularmente a las empresas que tienen poca fuerza financiera para poder mantenerse, también va en la dirección correcta, y la ley de protección de empleo. La pregunta clave, de la cual no sabemos exactamente la respuesta, es cuánto de esto está llegando y hasta dónde, y por lo tanto es importante, en primer lugar, ver cuánto se debieran profundizar estas políticas dada la situación que estamos viviendo actualmente, en todos estos ámbitos. En el caso de protección de empleo, dado que podemos tener un aumento de desempleo importante y bastante difícil que se devuelva. Desde el punto de vista de demanda agregada, algo se puede hacer, pero no creo que sea lo más importante hoy, de hecho, hemos tenido un estímulo de demanda agregada bien importante con el retiro del 10%.

 

¿Qué rol pueden y deben tener las empresas en la recuperación?

Lo más importante para las empresas, y para toda la actividad, es que se establezcan los protocolos y el máximo cuidado respecto del contagio, primero, para proteger a su gente, hay una responsabilidad fundamental de proteger quienes vuelven a trabajar. Y la segunda cosa que es importante es que también tienen que proteger la actividad, y una empresa que tenga problemas, ya lo hemos visto, comercio, centros comerciales, donde haya fuente de contagio, debieran ser inmediatamente cerrados y entrar en cuarentena. Si queremos tener un proceso de apertura de la economía seguro y sin retrocesos, hay que ser muy cuidadosos en materia de proteger la salud del personal y de los clientes.

 

¿Qué oportunidades ve en la digitalización acelerada que ha provocado esto?

Muchísimas, en todo lo que ha significado la digitalización del comercio. Cuando uno ve esta área en países desarrollados, siempre mi sensación ha sido que los centros comerciales son lugares donde la gente va a mirar vitrinas y hacerse una idea, para después comprar online, no solo para no llevar paquetes sino que las tiendas, por razones de espacio, no tienen toda la oferta de productos. Uno va a la tienda, mira y después puede encargar todo online, ya la lógica estaba cambiando, y creo que eso se va a acelerar muchísimo. También en materia de trabajo, que se puede acercar por la vía digital a los lugares donde la gente vive. Eso va a significar una transformación muy grande en la demanda de oficinas, por ejemplo. Va a haber un cambio muy grande, y los cambios obviamente tienen costos y tensiones, pero va a ser un avance muy fuerte de la productividad. Ahora, el problema que viene es que, en estos cambios de productividad fuertes, hay mucho desplazamiento de fuentes de trabajo. Uno tiene que tener una economía suficientemente vigorosa para que la gente pueda encontrar empleo, no es que desparecen algunos empleos y nunca más va a haber empleo, lo importante es que hay que dar espacios para que aparezcan. Además, van a haber empleos con mucha flexibilidad, para gente que durante una parte del día puede dedicarse al delivery, por ejemplo, y en otras horas puede hacer otra cosa; tenemos que dar espacio para que esas cosas ocurran.

 

¿Cómo proyecta la situación de consumo y de las expectativas de las personas?

En materia de consumo, vamos a tener un aumento importante con el retiro del 10% de las AFP, porque una parte importante se va a ir a consumo, no sabemos cuánto pero será una cantidad muy grande. Se estima que el retiro podría llegar hasta 18 mil millones de dólares. Solamente pensando que el acuerdo fiscal por 2 años fue de 12 mil millones, estamos hablando de una cantidad muy importante. Ahora, algo de eso se va a ahorrar, hay gente que va a sacar su plata y la va a poner en otra cuenta, hay muchas opciones y no tenemos capacidad de predecir cuánto efectivamente se va a ir a consumo, pero obviamente una cantidad suficientemente grande, que va a tener un impacto relevante en este ámbito.

 

¿Es posible hacer alguna estimación en cifras de la situación para el próximo año?

Es muy difícil porque depende mucho de cómo sean las características del desconfinamiento, dependemos mucho de la situación sanitaria. En todo caso, el Banco Central está hablando de una caída de 6,5% para este año, que creo que es un número razonable. Podría ser más, yo creo que en algo va a ayudar el gasto que proviene del retiro del 10%. Por otra parte, uno debiera esperar una recuperación el próximo año, no completa, porque en la economía todavía van a haber sectores resentidos. Si este año caemos 6 o 7%, probablemente el próximo año, tal como lo indica el Banco Central, podemos estar creciendo a tasas en torno al 5%.

 

¿Qué cabe esperar de la economía global?

Lo mismo. Este fenómeno es bastante global, está pasando en el mundo entero. Todos se confinaron, algunas de las economías caen 10%, otras caen 7%. Incluso economías que tienen capacidad de confinarse bien, en Europa, donde incluso el Estado pagaba el sueldo en muchas empresas, por la naturaleza de su sistema económico y la capacidad del Estado y los mercados laborales, igualmente muchos de esos países van a tener caídas muy grandes del PIB. Si uno lo ve en términos de bienestar, o sea que la gente logró recuperarse, si la situación sanitaria es mejor que en el resto del mundo, probablemente van a tener capacidad de recuperación, pero básicamente lo que ocurre es que en el mundo entero tenemos la misma situación: un cierre de la economía, lo que significa una caída muy fuerte y, después, una recuperación muy fuerte también.

 

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María Cecilia Cifuentes, economista, docente e investigadora del ESE Business School de la Uiversidad de Los Andes:

“El aporte de la actividad privada nos va a permitir salir de la situación más complicada”

 

 

María Cecilia Cifuentes, apunta a la crisis político institucional como el factor más difícil para la recuperación. la crisis provocada por la pandemia, dice, no debería tener efectos al largo plazo.

 

¿Cómo evalúa la situación económica del país en el corto y mediano plazo?

Estamos enfrentando probablemente una de las situaciones más complejas en décadas. Desde el punto de vista del impacto económico de corto plazo, no es muy distinto a la crisis del año ’82. Ahora, si es solo por el tema económico y el tema del coronavirus, esto podría ser bastante más llevadero que lo que fue esa situación, porque esta crisis genera un impacto muy fuerte en el corto plazo pero, en sí misma, no tiene por qué generar efectos negativos permanentes. Como estamos viviendo dos crisis simultáneas, es interesante analizar el efecto separado de cada una.

La crisis del coronavirus tiene un impacto muy profundo en el corto plazo, pero en el mediano plazo tiendo a pensar que no. De hecho, si uno lo piensa a nivel macro, desde el punto de vista económico, esto tiene algunos impactos positivos, por acelerar procesos de transformación que significan mayor productividad en la economía. El teletrabajo, producir en forma más eficiente, el cambio a los dark stores, hacen que la economía pueda ser mucho más competitiva, con todos los ahorros de tiempo que significa la economía digital. Sí tiene impactos complejos a nivel micro, porque hay sectores que salen muy perjudicados con estos cambios y tienen que adaptarse.

Probablemente, las formas de transporte van a cambiar, hay varios cambios que hacer y hay empresas que van a quebrar y desparecer, pero finalmente, si uno lo piensa desde el punto de vista macro, todo ese cambio tiene que ver con este proceso de disrupción creativa, que es lo que permite que los países avancen. El problema es que se nos junta con nuestra otra crisis, que es la político institucional, y que es al revés: a lo mejor en el corto plazo no es tan marcadamente negativa, pero yo creo que genera impactos en el mediano plazo bastante negativos si hay un deterioro institucional y en las reglas del juego, un menor respeto a la propiedad privada y, de alguna manera, se modifican las bases que permitieron que Chile fuera el país con mejores resultados de América Latina en las últimas 3 décadas.

No sabemos todavía cómo va a terminar esta crisis institucional, pero sí le veo efectos permanentes negativos. El escenario es muy complejo porque tenemos esta crisis negativa de corto plazo del coronavirus, con una crisis más estructural e institucional, de la cual no sabemos cuál va a ser la salida, pero las señales no son muy auspiciosas. Si uno es más bien realista, las señales que da el mundo político las veo negativas. Es difícil estar muy optimista, lamentablemente.

 

¿Qué acciones se necesitan para mejorar la situación?

Siempre en la medida de lo posible, las empresas van a seguir cumpliendo el rol que tienen que cumplir y, en ese sentido, todo el aporte que pueda hacer la actividad privada es lo que nos va a permitir salir de la situación más complicada. Para salir de la crisis de corto plazo que genera el coronavirus, el aporte que pueden hacer las empresas es muy significativo, tiene un costo obviamente pero creo que se paga, que es ver de qué forma pueden volver a seguir teniendo actividad cumpliendo restricciones sanitarias porque, probablemente, vamos a tener el virus dando vueltas, en un escenario optimista, unos seis meses más, y no podemos pensar en una actividad paralizada por seis meses más de lo que ya llevamos, no es viable económicamente. En ese sentido, para mí es muy importante el esfuerzo que tendrían que estar haciendo ahora las empresas y, sobre todo, las organizaciones gremiales, para ir avanzando en formas de producción que respeten las restricciones sanitarias y que den relativa tranquilidad a los trabajadores, en términos de que no hay altos riesgos de contagio.

Es bien interesante que, cuando uno analiza países con sistemas y orientaciones políticas muy diversas, en los que han manejado mejor la crisis uno ve elementos bien importantes de responsabilidad individual de las personas y mayores niveles de confianza social, dos características en las que lamentablemente estamos débiles. Los dirigentes empresariales tienen un rol bien significativo ahí de, primero, apoyar a las empresas con un trabajo más científico para volver a tener actividad productiva con los mínimos riesgos sanitarios, de tal forma que los trabajadores puedan sentirse seguros para retomar sus puestos de trabajo.

 

¿Cómo lo han estado haciendo hasta ahora las empresas?

Mi percepción es relativamente positiva en términos generales, pero creo que hay un déficit que uno detecta en las empresas en Chile de décadas. Cuando uno analizaba encuestas como la Encla (Encuesta Laboral), que trataban de medir clima laboral y confianza de los trabajadores, los resultados siempre a mí me parecían más positivos de lo que se desprendía del discurso más político, de la CUT. En general los trabajadores siempre se mostraban bastantes contentos en sus empresas, con sus trabajos, pero donde había siempre un déficit, y que nos complica ahora, es en temas de comunicación horizontal y vertical dentro de las empresas. Ése es un desafío que todavía está presente, creo que esta crisis ha dado una oportunidad para que las empresas avancen en la línea de mejorar la comunicación con sus trabajadores, sobre todo por lo importante que es en una instancia como la que estamos viviendo, donde es tan necesario que los trabajadores puedan confiar en los liderazgos de las empresas y estén dispuestos por lo tanto a retomar actividades y a poner todo de su parte para que las empresas puedan salir adelante.

Las empresas también están en una situación complejísima desde el punto de vista financiero, y poder trabajar lo que viene con confianza y comunicación entre empleadores y trabajadores es muy importante. Las empresas, sobre todo a nivel de dirigencias gremiales, se han podido dar cuenta que lo que estamos viviendo ahora es muy difícil, pero es también una oportunidad de reconstituir confianzas, de mostrar mayor solidaridad con las personas que lo están pasando peor, y en eso ha habido avances.

 

¿Cómo proyecta el consumo una vez que las restricciones sanitarias se relajen?

Si el país es capaz de hacer un desconfinamiento relativamente ordenado, sin que haya rebrotes muy significativos, deberíamos esperar que el año 2021 la economía crezca, y en ese sentido, el consumo se recuperaría, pero esto sujeto a que no volvamos a los episodios de violencia que vivimos en octubre, y a que el calendario institucional resulte en un proceso relativamente ordenado. Casi uno podría decir que la recuperación de consumo depende más de variables políticas que económicas porque, desde el punto de vista económico, si logramos manejar la crisis sanitaria y no le introducimos variables institucionales negativas a la ecuación, veríamos el próximo año una recuperación de la economía, sin alcanzar todavía los niveles de 2019, con tasas de crecimiento que serían positivas.

La recuperación posterior va a depender de cómo se maneje el calendario institucional que tenemos por delante, que es muy desafiante, y yo veo difícil una salida muy positiva de eso si no se recuperan mayores niveles de amistad cívica. El clima de polarización que estamos viviendo tiene un impacto económico bien negativo, porque hace muy impredecible el escenario hacia adelante, lo que dificulta las decisiones de las empresas en términos de hacer proyectos de inversión y recontratar a los trabajadores que hayan perdido su empleo, y si no hay empleo, el consumo tampoco se dinamiza. Me tocó ir al Congreso a la discusión del proyecto del 10% y lo dije ahí: claramente, en mi opinión, la crisis política es mucho peor que el coronavirus, y depende de los liderazgos que tengamos que la podamos resolver bien y, por ahora, esos liderazgos no parecen muy claros.

 

Cuando se desató esta crisis, se pensaba que el impacto en la economía mundial sería acotado, ¿cómo lo ve usted?

El mundo desarrollado está saliendo de la situación más compleja, pero lo que estamos viendo es que va a retomarse una normalidad distinta, con menores niveles de actividad sujetos a la evolución de los contagios y, por lo tanto, está la probabilidad de la recuperación en W que se habla, en el sentido de que vamos a salir pero no de una sola vez sino entrando y saliendo, con niveles de actividad que van a ser bastante bajos pero no recesivos.

El mundo va a caer el 2020, vamos a tener una recesión mundial de una magnitud que no se había visto desde la segunda guerra mundial, pero el 2021 va a volver a crecer, a lo mejor no a un ritmo lo suficientemente alto como para recuperar la caída. Y hay también a nivel mundial, a lo mejor no de la gravedad que tenemos en Chile, problemas geopolíticos. Está el conflicto entre China y Estados Unidos que sigue presente y durante esta crisis ha tendido a agravarse, y también este año vamos a saber de las elecciones en Estados Unidos. En mi opinión personal, es un poco mejor para el mundo que saliera elegido Biden en vez de Trump, en términos de los riesgos geopolíticos, y al parecer por ahora ése parece ser el escenario. Ahora, tampoco uno debería pensar que la salida de Trump signifique que se acaban los conflictos con China, creo que eso llegó para quedarse en forma más permanente, pero sí debería ser una situación mundial un poco más predecible que lo que tenemos con Trump que es bastante impredecible en sus reacciones. El analista internacional Moisés Naim habla que el mundo está enfrentado a las 3 P: populismo, polarización y post verdad. Un mundo más polarizado, con una tendencia creciente de populismo, y además lleno de noticias falsas y que, como perspectiva de mediano plazo, es más complejo. MyM

Tiempo de actuar

El avance de la ciencia, los descubrimientos, y desarrollo tecnológico han extendido y facilitado el devenir de la humanidad, y nos han llevado a disfrutar de una calidad de vida nunca antes vista en la historia. Sin embargo, la satisfacción de las necesidades más básicas e imprescindibles, que nos hizo pasar a otra etapa de desarrollo, trajo consigo complejidades profundas y, probablemente, más difíciles de resolver. Cuestiones que se arraigan en las honduras del alma y el comportamiento humano nos tienen reflexionando sobre problemáticas que hace unas décadas ni siquiera existían.

La posverdad, como fenómeno masivo desencadenado de la mano de internet y las redes sociales, y su capacidad para viralizar cualquier contenido, por más lejos que esté de cualquier evidencia nos impide compartir un verdadero sentido de realidad. Lo que, con anterioridad al nacimiento de la red de redes quedaba confinado a reducidos grupos de personas que compartían creencias sin mayor sustento, hoy se masifica y gana adeptos incontroladamente, sin que su contraparte real logre imponerse del todo.

 

Este fenómeno, recogido en esta edición, se conecta con lo que Initiative llamó pandemias culturales, en un reciente seminario virtual que organizamos en conjunto. Se trata de sentimientos colectivos que es posible distinguir a lo largo y ancho de Latinoamérica, anclados a las malas cifras económicas y sociales que recorren la región, así como en la lentitud e ineficacia para hacerles frente. Como entidades cuya razón de ser es la sociedad en la que operan, las empresas están llamadas a desempeñar un papel activo, ya no solo funcional a través de sus productos y servicios, sino también contribuyendo a superar este tipo de sentimientos y actitudes con una propuesta de valor honesta y relevante para mejorar la vida de las personas.

 

Abundan los estudios e investigaciones que dan cuenta de la importancia que la ciudadanía está otorgando a los valores que representan las marcas, así como su aporte a la sociedad a través de causas concretas. Como se expresó en el seminario que mencionamos, que una marca decida no participar en el debate público ni adoptar posiciones en relación al quehacer de la sociedad es perfectamente válido, pero debiera ser fruto de una profunda reflexión y bajo la certeza de estar entregando valor con su oferta. Otra cosa equivale irremediablemente a la pérdida de relevancia y sustentabilidad. Claramente, atribuir a las marcas la responsabilidad sobre la transformación de los fenómenos sociales que enfrentamos es excesivo, pero tienen un rol. Es difícil permanecer pasivas en estos tiempos, donde su comportamiento es constantemente revisado. Pese a ser tiempos complejos y desafiantes, la posibilidad de forjar un mejor futuro existe, por supuesto, así como las oportunidades. Es momento de que la reflexión y el análisis profundo acompañe todas las decisiones. Los datos nos indican también el camino a seguir.

Las personas tienen expectativas y esperanzas depositadas en las marcas, quizás más que nunca antes, y si bien les exigen mucho, también esperan y anhelan que les ayuden a vivir mejor, les den seguridad en medio de las incertidumbres con las que convivimos, beneficien a la sociedad en su conjunto y utilicen con sabiduría y generosidad la posición privilegiada en que se encuentran. No es fácil, pero los desafíos siempre han estado presentes en la vida de cualquier compañía, y hoy no es la excepción. Tenemos las herramientas para hacerlo y el coraje para tomar riesgos. Es el tiempo de actuar.

 

Fernando Mora, Presidente de ANDA

Un enfoque para pasar del ahorro a la generación de valor

La Federación Mundial de Avisadores lanzó una investigación sobre la percepción y contribución de las compras de marketing que entrega herramientas para adoptar una visión más estratégica en esta área.

 

Transformar la visión del ahorro al valor en las compras de marketing es lo que propone la guía Project Spring. Revolucionando la percepción y contribución de las compras de marketing globales, lanzada recientemente por la Federación Mundial de Avisadores (WFA, por sus siglas en inglés). Basado en una investigación intensiva de dos años y en coautoría con los líderes de adquisiciones de algunas de las compañías más grandes del mundo, es una guía detallada para pasar de un enfoque simple de ahorro al valor. Escrito por los 12 miembros fundadores de la Junta Global de Abastecimiento de la WFA, muchos de los cuales trabajan para algunos de los principales avisadores del mundo, el objetivo es garantizar que los equipos de compras de marketing tengan las herramientas para adoptar un enfoque basado en el valor en vez de precios bajos.

 

El informe fue desencadenado por una investigación de la WFA de 2018, que encontró que, aunque el 87% no podía imaginar un mundo sin compras de marketing, el 92% de los encuestados cree que la organización podría mejorar la forma en que las organizaciones las perciben. Desde entonces, la Junta Global de Abastecimiento ha estado trabajando para identificar soluciones y pasos prácticos que los equipos de compras de marketing pueden tomar para mejorar las percepciones internas y transformar su función de impulsar principalmente ahorros o negociar contratos, en una función más estratégica. Desde que la adquisición de marketing surgió como una disciplina discreta hace más de 25 años, se sospecha que el enfoque de adquisición tradicional no se puede aplicar a las agencias de marketing, donde los resultados no son repetibles y los impactos son difíciles de cuantificar y, por lo tanto, valorizar.

 

 

Project Spring, lanzado por la WFA en 2018, fue diseñado para ayudar a la industria a resolver estos desafíos, identificando KPI’s y enfoques más significativos y alineados, y describiendo cómo la profesión puede proporcionar un valor estratégico a sus contrapartes de marketing, así como al departamento de finanzas, para el beneficio de toda la empresa. Ser reconocido por brindar un conjunto más amplio de beneficios que el ahorro de costos depende de diferentes factores. Las áreas clave para un enfoque basado en el valor, de acuerdo a Project Spring, son:

Proceso: las adquisiciones de marketing necesitan una visibilidad total del gasto total de marketing porque permite al equipo ver las inversiones de marketing de la empresa en su conjunto y ampliar el valor que pueden aportar las adquisiciones de marketing.

Alrededor de la mitad de los equipos globales no se involucran en proyectos que valen menos de US$ 75K. Sin embargo, reducir el umbral para la participación de las compras de marketing aumenta la interacción entre los equipos de marketing y compras, lo que lleva a una relación de trabajo más estrecha y colaborativa. Finalmente, poco menos de un tercio se involucra en la planificación del presupuesto. La investigación muestra una clara correlación entre el punto en el que está involucrado el equipo de compras de marketing y si la empresa considera que el equipo agrega un valor más amplio.

 

Personas: la mitad de los equipos de compras de marketing informan a la cadena de suministro y el 34% informa a finanzas. Los datos muestran que es menos probable que se considere que los equipos de adquisiciones de marketing que informan a finanzas agregan un gran valor al negocio. Sin embargo, a medida que las organizaciones adoptan un enfoque de gestión matriz más flexible, la importancia de las líneas de informes se vuelve borrosa y se recomienda la creación de equipos multifuncionales para superar este tipo de desafíos.

Los equipos deben asegurarse de que las relaciones dentro de una organización no estén aisladas. Las empresas que organizan programas de capacitación para las partes interesadas se desempeñan notablemente mejor que las que no lo hacen cuando se trata de la apreciación de esas partes interesadas. Identificar brechas y luchar por mayores inversiones en aprendizaje y desarrollo, para todas las funciones (marketing / adquisiciones / finanzas), se correlacionan con mejores percepciones.

 

Rendimiento: sigue habiendo una dependencia significativa en la reducción de costos y la evitación de costos como métricas centrales. Las adquisiciones deben garantizar que sus métricas vayan más allá del precio y capturen beneficios más amplios, a menudo menos tangibles, que se aportan al negocio, como una contribución a las ventas de crecimiento de la línea superior, el desarrollo de relaciones exitosas con las agencias o la reducción de los riesgos comerciales.

Las métricas de adquisición no siempre resuenan en el marketing, ya que parecen servir a un objetivo aislado de las suyas. Los datos muestran que trabajar para cerrar la brecha, hablar en un lenguaje de rendimiento conjunto y compartir los objetivos comerciales aumenta drásticamente la percepción positiva de las compras de marketing. Finalmente, la creación de una métrica de adquisiciones que respalde un desafío comercial general e impulse cambios significativos dentro de la industria, como una métrica que evalúe el cumplimiento de los derechos humanos en toda la cadena de suministro o la cantidad de gasto en diversidad de proveedores, aumenta la credibilidad de la disciplina.

 

Socios: Cambiar la forma en que las adquisiciones de marketing perciben a las agencias es esencial para desarrollar la percepción. Las agencias no son simples vendedores; son una extensión del equipo de marketing interno y pueden tener una importancia.

 

 

Los valores fundamentales de las adquisiciones de marketing:

 

1 Confiable

2 Productivo. Mentalidad de creación de valor

3 Curioso. Clave para la innovación y traer lo de fuera hacia dentro 

4 Trazable. Incrementando la transparencia y mediciones tangibles

5 Colaborativo. Con el negocio y los partners

6 Experto. Expertise comercial y de liderazgo

7 Responsable. Impulsar cambios significativos y a largo plazo

 

 

Programmatic: más del 40% de la inversión global en medios digitales

Los canales de comercialización programática representan más de dos quintas partes (41%) de la inversión global en medios digitales para los miembros de la Federación Mundial de Avisadores (WFA), frente al 16% en 2016, de acuerdo a la Encuesta Global de Programática, Datos y Tecnología 2020 de la WFA.

Las divisiones regionales muestran que la cifra actual ha alcanzado el 50% en Estados Unidos, el 31% en Europa, y el 20% en Asia Pacífico (APAC). La encuesta destaca el ritmo desigual de adopción de programmatic en todo el mundo y la combinación de modelos que se utilizan, incluso dentro de la misma empresa. Sin embargo, la tendencia mundial –siendo la cuarta versión de este estudio- es de aumentos continuos en el uso de canales programáticos. Realizado en asociación con la empresa de infraestructura y tecnología de publicidad en tiempo real IPONWEB, los resultados se basan en las respuestas de 37 empresas, lo que representa aproximadamente US$76 mil millones en inversión anual en marketing global.

 

El informe de 2020 también da una mirada específica a APAC, que se ha quedado atrás de la tendencia global, destacando el mayor uso de licencias de tecnología, la adopción más lenta de datos de primera parte y la reducción de la transparencia de la cadena de suministro en la región.

 

Otras ideas importantes incluyen:

 

Aumento de las mesas de negociación independientes y los modelos comerciales híbridos El uso de mesas de negociación de agencias para comprar medios de forma programática ha sido relativamente constante durante los últimos cuatro años. El 74% de los encuestados opera actualmente de esta manera, en comparación con el 72% en 2016. Pero a medida que las marcas buscan tomar mayor control y propiedad de sus estrategias de compra y datos, el uso de mesas de negociación independientes ha aumentado al 71%, frente al 46% en 2016. Mientras, el 84% usa una mesa de negociación de marca interna o un modelo híbrido (servicio administrado).

 

 

 

 

Centrarse en estrategias de datos de origen Hay una rápida adopción de estrategias de datos de origen a medida que el mundo de la publicidad digital gira para centrarse en la privacidad. El 79% de los encuestados dijo que los datos de origen eran fundamentales para la segmentación de la audiencia, mientras que la creación/segmentación de la audiencia y la optimización de campañas eran críticas para el negocio del 63% de los encuestados. A pesar de su importancia, los datos propios aún no se aprovechan completamente: a nivel mundial, solo el 28% dijo que los utilizaron total o significativamente.

 

Se requiere transparencia en la cadena de suministro, pero inconsistente La preocupación por los precios y la propiedad de los datos está impulsando el cambio hacia un trabajo más transparente; a nivel mundial, el 57% de los encuestados dice que tiene un modelo operativo “divulgado” con su mesa de operaciones.

 

 

Posverdad: “Establecer una verdad única es cada vez menos importante”

“Establecer una verdad única es cada vez menos importante y hasta se podría decir que irrelevante”, advirtió el consultor y ex ministro Claudio Hohmann, en el seminario virtual “La otra pandemia: el brote de la posverdad”, organizado por Hohmann y Asociados.

 

Claudio Hohmann, director ANDA

Claudio Hohmann, director ANDA

 

En el encuentro expuso desde Chicago, donde reside, el profesor adjunto de la Northwestern University y director del Laboratorio Social Listening Sol-UC, Cristián Huepe, PhD, quien coincidió en que “somos incapaces de acordar una realidad común”. Hohmann explicó que la posverdad nace de la mano de dos fenómenos de impacto muy profundo provenientes del crecimiento exponencial de la capacidad de la tecnología, como es la hiper conectividad y la viralización, y se configura cuando los hechos objetivos son menos influyentes en la formación de la opinión pública que la apelación a la emoción y la creencia personal, de acuerdo a la definición del diccionario de Oxford.

La posverdad se alimenta de los sesgos de repetición –mientras más se exponga alguien a determinado mensaje más lo dará por cierto- y de confirmación –la tendencia a favorecer la información que confirma las propias creencias-, lo que calificó como una combinación peligrosa. “Los últimos años se ha dado entre nosotros el mayor sesgo de confirmación de la historia, de la mano de las redes sociales y los celulares. (…) El masivo efecto del sesgo de confirmación sobre una generación completa de jóvenes y adultos jóvenes es, creo yo, el fenómeno más incidente del devenir social de la última década”, expresó Hohmann. “El problema es que si el sujeto se siente confirmado en sus convicciones, asentadas en sentimientos y emociones, establecer una verdad única es cada vez menos importante y hasta se podría decir que irrelevante. Pero no es para nada trivial creer en versiones alternativas a la evidencia y la verdad”, agregó.

La posverdad, dijo, se instala a sus anchas en la brecha que se abre entre el progreso técnico –creciendo a velocidad exponencial– y el progreso institucional – incapaz de seguir el ritmo-, donde el relato común y las instituciones pierden vigencia y dejan de ser referencias válidas, y se pierde la cohesión social que ha caracterizado el desarrollo de la modernidad. Se produce entonces una fragmentación de los relatos en muchos micro-relatos donde el conocimiento, la evidencia y la verdad son menos importantes.

 

“Las redes sociales son centrales en la formación de una posverdad, al redistribuir masivamente ese relato o discurso, encontrando a su paso a otros que se confirman con él en sus propias emociones y sentimientos, dando paso eventualmente a la formación de una cierta opinión pública que, entonces, incuba una posverdad”, enfatizó. Adicionalmente, los algoritmos de las redes sociales son extraordinariamente eficientes para aprovecharse de los sesgos de repetición y confirmación, dijo, ofreciendo contenidos que maximizan la capacidad de atraer la atención de los usuarios.

 

Redes sociales como sistemas complejos

 

Cristián Huepe, físico teórico, investiga sistemas complejos de todo tipo, acercándose al tema de la posverdad, tema que le preocupa “porque hoy en día parece que somos incapaces de ponernos de acuerdo en algo tan básico como una realidad en común, y como tenemos una pandemia global que debiéramos enfrentar con políticas basadas en hechos objetivos, al mismo tiempo que conflictos sociales globales que están explotando en todos lados, que ojalá pudiéramos superar con grandes consensos, esto me parece un problema casi existencial para la civilización”.

 

 

Como ejemplos, citó recientes estudios que revelan que el 40% de los adultos en Estados Unidos creen que se ha exagerado el brote del coronavirus y alrededor de un 25% piensa que la pandemia es una conspiración planificada. “Estas son afirmaciones en que los datos objetivos son menos importantes que las opiniones o emociones asociadas”. Asimismo, con el Laboratorio Social Listening Sol-UC realizaron una escucha de Twitter, detectando que durante los últimos 2 meses, más de 13 mil usuarios en Chile han tuiteado mensajes antivacunas, recibiendo casi medio millón de retuits. Además, casi el 20% de los usuarios en Chile promueve la idea de que el objetivo real de las medidas sanitarias es el control social. “A mí me parece que esto es realmente un problema sistémico”, advirtió. En un artículo académico que citó, realizado en conjunto con el Instituto Max Plank de Física de Sistemas Complejos de Alemania, se decía que las propiedades sistémicas de las redes sociales digitales llevarían a que nos desfragmentáramos en comunidades desconectadas, donde la realidad se convertiría en una opinión. Ello lleva a una sociedad polarizada y fragmentada, donde se pierde todo consenso o diálogo constructivo.

“El efecto de la posverdad puede ir más allá cuando se combina con la política. Puede destruir una sociedad cuando lleva a la desconfianza, el tribalismo y la radicalización”, dijo, llamando la atención sobre la serie de movimientos sociales que sacudieron el mundo antes de la irrupción de la pandemia. Tanto movimientos como el terraplanismo, las creencias sobre la pandemia o los estallidos sociales, se ven afectados por las mismas dinámicas de posverdad. “Internet hace que se descubran grupos que comparten puntos de vista, la homofilia tiende a atraer a sus miembros y el sesgo de confirmación ayuda a que la gente promocione sus ideas. Se generan burbujas de información por preferencias de comunidades que nunca se exponen a otras perspectivas.

 

Las redes se fragmentan y se transforman en tribus, y siempre es más importante lo que piensa y siente nuestra tribu que la realidad misma”, explicó. El resultado es una sociedad incapaz de enfocarse en un objetivo en común. Esto es promovido involuntariamente por las empresas en internet, expresó, cuando monetizan comportamientos y perfiles. “Los perfiles detallados y la segmentación de mercado favorecen la fragmentación social y la posverdad”, advirtió. MyM

Mercado de alimentación alternativa toma fuerza

Muchos factores están detrás de las distintas tendencias relacionadas con la alimentación que ganan terreno, ya sea por alergias o restricciones alimentarias o convicciones personales, el mercado de marcas que ofrecen alternativas a los productos tradicionales crece cada vez más.

 

“El consumidor es el que está generando el cambio, en especial las nuevas generaciones y los millennials. El término “nicho” comienza a desaparecer”, afirma Sandra Porcile, directora y fundadora de Protteina Food, empresa familiar que nació hace 4 años con el objetivo de ofrecer las mejores marcas del mundo de alimentos en base a proteína de plantas, conocidas como proteínas plant based.

La protección medioambiental y su convicción sobre los beneficios en la salud de la dieta vegana llevaron a Sandra, su marido, su hermana y su cuñado, a crear la compañía que, ante la dificultad y alto costo de producir en Chile, como era la idea inicial, se hizo distribuidor exclusivo para Chile, Perú y otros países de Latinoamérica, de una amplia gama de las marcas más innovadoras y líderes del mundo en el segmento plant based, como Beyond Meat, Gardein, Lightlife, Daiya, Earth Balance, Follow Your Heart, entre otras. Son más de 10 marcas que abarcan los segmentos de carnes, pollos, pescados, quesos, mantequillas, helados, mayonesas, pizzas, postres, longanizas y salchichas, jamones e incluso huevo, en base a proteína vegetal. “Un tema muy relevante en nuestra propuesta de valor es que tú tendrás la misma experiencia al comer estos productos en base a proteínas vegetales que al comer los de proteína animal, tanto en sabor, textura y olor. Por lo mismo, nuestro mercado objetivo, si bien abarca a los vegetarianos y veganos, son las personas que hoy consumen carne y lácteos y quieren disminuir este consumo sin sacrificar sabor y experiencia de comer, por ejemplo, un rico asado”, explica.

 

 

Protteina comercializa sus productos en supermercados, food service, tiendas gourmet y través de su sitio online, “que crece mes a mes, en una tendencia muy clara y potente”. Para esta emprendedora, la tendencia se ha acelerado con la pandemia. “Uno ve cada vez más como grandes empresas, cuyo negocio core son los lácteos y la carne, han comenzado a lanzar productos, construir fábricas dedicadas y comprar empresas de nicho para poder entrar a este mercado”, dice. Cadenas como Burger King, McDonald’s, Kentucky Fried Chicken y Starbucks han incluido en sus menús alternativas veganas.

 

Abriendo las opciones Nestlé es también una de las grandes compañías que ha entrado en el mercado de los alimentos sin origen animal, lanzando recientemente el yogurt Nestlé Veggie y Nescafé Vegan Macchiato. “Desde siempre, uno de los ejes de Nestlé es la innovación constante de cara a los consumidores. Esta innovación no debe solo dar respuesta a las nuevas y crecientes necesidades de las personas, sino que también contribuir a transformar de forma positiva nuestro sistema alimentario para atender los nuevos desafíos nutricionales, sociales y ambientales”, dice Josefina Morel, Consumer Marketing Manager de Nescafé. No solo vegetarianos y veganos, sino también consumidores conocidos como “flexitarianos”, quienes han optado por reducir su consumo de alimentos de origen animal, son los segmentos a los que apuntan este tipo de productos, que cuentan con la certificación internacional V-Label que entrega la Fundación Vegetarianos Hoy. “Lo que buscamos en Nestlé Chile, en línea con nuestro propósito de mejorar la calidad de vida y contribuir a un futuro más saludable, es ampliar la variedad de productos para que nuestros consumidores cuenten con opciones que respondan a sus diversas necesidades”, explica Morel.

 

 

¿Digitalización o transformación digital?

Aplicar tecnología a los procesos no es suficiente, advierten expertos, para enfrentar el futuro post pandemia. pensar el negocio desde la experiencia del cliente y transformar la organización completa es una tarea aún al debe.

 

Mucho se ha hablado acerca de que la pandemia aceleró obligadamente la digitalización de los negocios. Frente al cierre de las tiendas físicas, transformarse digitalmente pasó a ser la opción de supervivencia. Sin embargo, queda bastante camino por recorrer. De acuerdo al Índice de Transformación Digital de Empresas (ITD) 2019, 2da versión: «Los desafíos en la transformación de los negocios», elaborado por la Cámara de Comercio de Santiago, PMG Business Improvement y el Comité de Transformación Digital de Corfo, el país pasó de “Principiante” a “Intermedio Digital”, al obtener 43 de 100 puntos.

El estudio mide el nivel de madurez y evolución en la incorporación de herramientas y prácticas digitales en grandes empresas y pymes de nivel nacional. Las cifras muestran una brecha de madurez entre ambas, ya que un 68% de las grandes corporaciones presentan un nivel intermedio o superior de madurez, en comparación al 55% de pymes.

 

 

 

Más de dos tercios de las grandes empresas declaran como un logro relevante de la Transformación Digital la reducción de costos de los procesos, mientras que las pymes indican que ésta les ha ayudado a conseguir nuevos clientes. Sin embargo, el Índice de Madurez Digital Virtus (IMDV) 2020, donde participaron 658 organizaciones de todo el país, entre grandes empresas, Pymes, startups, centros de conocimiento, instituciones públicas y gremios, revela que en Chile nos encontramos en un nivel inicial de madurez digital, “lo que es extremadamente bajo para el nivel de desarrollo e infraestructura que tenemos como país. Somos líderes en conectividad en América Latina, contamos con talento de primer nivel y acceso a las últimas tecnologías, por lo que deberíamos estar en un nivel medio pasando a un nivel avanzado”, afirma Juan José De la Torre, socio y Líder Digital de Virtus Partners. Advierte que la pandemia aceleró la digitalización, no la transformación digital. “Las organizaciones en Chile están digitalizando y no transformando. Continúan con un enfoque de generar eficiencias y mejoras en el corto plazo en sus estados de resultados, sin aprovechar el potencial de la transformación digital para mejorar la experiencia de sus clientes y colaboradores, y explorar nuevos modelos de negocio”. Gabriela Álvarez, Directora Ejecutiva de Accenture Interactive Chile, piensa que las empresas chilenas sí han avanzado en la transformación digital, sobre todo en el contexto de la pandemia, que convirtió la digitalización en un desde. “Sin embargo, el problema general que notamos en varias compañías locales es que adoptan nuevas tecnologías en silos, aún alejados del core de negocio y, en ocasiones, sin alinear con la visión estratégica integral. Esto es algo que debe cambiar y ahora con más urgencia que nunca, ya que los escenarios que vienen son inciertos y, para poder enfrentarlos con efectividad, las empresas deben contar con la agilidad necesaria, para lo cual las nuevas tecnologías son clave”.

 

De acuerdo con un estudio reciente de Accenture, el uso de canales digitales ha aumentado incluso entre usuarios que no los usaban antes de la pandemia, con un crecimiento de 156%, digitalización que se aprecia también en las empresas, que han debido impulsar rápidamente herramientas para desarrollar el trabajo remoto. En dos meses, Zoom añadió más usuarios de videoconferencia que en todo el año 2019. En abril, los usuarios activos diarios de los equipos de Microsoft aumentaron un 70 por ciento, llegando a 75 millones globalmente. Y las ventas del centro de datos de Nvidia superaron los mil millones de dólares por primera vez. “Todo esto está sucediendo porque las organizaciones ágiles están incrementando su uso de la nube para enfrentar la nueva normalidad”, dice Álvarez.

 

 

Más allá de la digitalización

 

De La Torre insiste en que abrir un eCommerce no es transformarse digitalmente, sino solo habilitar una nueva plataforma de atención. “La transformación digital va mucho más allá de eso, involucrando experiencia, estrategia, cultura, innovación, datos, nuevos procesos y operaciones, todo esto habilitado por la tecnología. Transformar es comprender cuál es mi activo más importante, analizarlo, y crear nuevas experiencias que se adapten a los principales deseos y necesidades de las personas en el contexto actual. Es un proceso continuo de creación de valor”. Mientras, digitalizar es agregar el componente digital a los procesos, sin cambiar la experiencia o crear nuevo valor competitivo. “La democratización tecnológica permite que hoy prácticamente todas las organizaciones puedan contar con tecnología avanzada, por lo que la gran diferencia radicará en la capacidad que tengan de innovar, adaptarse de forma ágil y crear experiencias memorables”, enfatiza. Álvarez destaca que “las empresas deben expandir el desarrollo de las nuevas tecnologías e impulsar el trabajo conjunto entre las diferentes áreas del negocio. Deben trabajar de la mano desde el liderazgo ejecutivo, los equipos de marketing, los de finanzas, el área operativa y el servicio al cliente, con los equipos de tecnología soportando y empujando todo el proceso”.

 

Rol del marketing

 

Gracias a las herramientas y el conocimiento que ocupa, el marketing conoce a los clientes, se relaciona uno a uno y añade valor a su cliente objetivo. Es capaz de crear una relación con los consumidores, que buscan conectar con marcas que los entienden y representan. Gabriela Álvarez considera que, en el proceso de transformación digital, el marketing cumple un rol clave en el sentido de que, producto de la pandemia, las marcas necesitan más hoy que nunca conectar con sus consumidores, quienes son más conscientes con lo que consumen.

“Para alcanzar esa interacción y forjar un propósito que esté basado realmente en los valores compartidos con los consumidores, las nuevas tecnologías cumplen un rol fundamental, ya que permiten un intercambio efectivo y permanente con las personas, además de ofrecer servicios y productos de calidad”, añade. Juan José De La Torre recuerda que “hoy, más que nunca, la transformación digital es cosa de vida o muerte en las organizaciones, pues les permite adaptarse de forma más ágil y eficiente a los cambios y disrupciones a las que se ven constantemente expuestas. Esto bien los saben los CEOs, lo que se ve reflejado en los resultados de una encuesta que aplicamos a más de 100 de ellos junto a AmCham Chile, donde un 82% señaló que ve la pandemia como una oportunidad para transformar el negocio, mientras que un 84% cree que deberá cambiar su forma de operar una vez que esta termine”. Además advierte que la pandemia dejará una ciudadanía más digital que no va a tener la misma disposición a tolerar malas experiencias de clientes, pudiendo terminar contratos o cambiarse de empresa con mayor facilidad gracias a la digitalización.

El show debe continuar (digitalmente)

En un entorno incierto acerca de la posibilidad de reunión de grandes grupos de personas en un futuro cercano, la Federación Mundial de Avisadores hizo una encuesta sobre el cambio de eventos presenciales hacia formatos virtuales, donde el 73% de los encuestados ha organizado eventos virtuales o lo harán, mientras el 14% ha cancelado o pospuesto sus grandes eventos agendados para este año.

 

En nuestro país, la situación es similar, multiplicándose los seminarios, paneles, charlas y conversatorios en formato virtual. La industria de eventos y espectáculos, a su vez, ha sido seriamente golpeada, adaptándose en tiempo récord para no desaparecer. Cristóbal Pérez-Montt Díaz, Director Comercial, Marketing y Comunicaciones de Fundación CorpArtes, explica que desde marzo se encuentra cerrado el centro cultural de la fundación, lo que significa que ha dejado de percibir casi el 40% de los ingresos tradicionales por venta de entradas y arriendo del espacio.

 

“Han sido tiempos difíciles y desafiantes para todo el sector, y nuestra prioridad ha estado en la salud y seguridad de las personas, siguiendo las medidas de prevención del contagio dispuestas por las autoridades”, señala. Agrega, sin embargo, que se les hace muy necesario volver a funcionar: “Somos instituciones que dependemos de tener nuestras salas llenas, del compromiso activo de nuestros patrocinadores, del apoyo de gobierno u otras instituciones, y del apoyo de las personas”. Al igual que en otros rubros, la tecnología se ha presentado como una gran oportunidad y herramienta para seguir conectados. “Como Fundación, hemos innovado e intensificado nuestro trabajo para continuar ofreciendo contenidos artísticos y culturales a través de nuestras plataformas digitales, y generar espacios de encuentro, de reflexión y de apreciación de las artes”, expresa Pérez- Montt. Más de 5.000 personas han participado en estas actividades, y el festival de cine SANFIC sumó otras 20.000.

 

 

 

 

Paralelamente, la organización se prepara para tener una programación 2021 considerando todas las precauciones sanitarias para cuidar la salud de colaboradores, artistas y público, adelanta el ejecutivo: “Hemos tomado como ejemplo prácticas y procedimientos de centros culturales extranjeros, adaptándolos a nuestro contexto y espacio, para poder seguir este 2020 y armar la Temporada 2021”. En el mundo del teatro, la situación no es mejor, más aún considerando que el 85% de las salas se encuentran en 3 comunas de la Región Metropolitana. “La pandemia puso a los creadores de artes escénicas frente a la realidad, que el teatro estaba atrasado frente a los desafíos del mundo digital. Al público, de frente a esta nueva forma de ver artes escénicas, y a nosotros nos dio la oportunidad de testear el potencial de nuestra start up, demostrando la necesidad que Escenix viene a cubrir. Nos permitió relacionarnos muy rápidamente con estas nuevas audiencias, posicionando la marca en modo contundente”, afirma Patricia Rivadeneira, cofundadora de Escenix.

 

 

Esta plataforma nació mucho antes de la pandemia, con el propósito de democratizar y hacer llegar las artes escénicas a todos, registrando en 4k de alta calidad técnica las obras, de forma que en su montaje y entrega permitan al espectador tener una experiencia de nivel superior y poniéndolas a disposición del público a través de streaming. El objetivo además es generar un archivo patrimonial de alta calidad que preserve el teatro para las generaciones futuras. “Las audiencias han aumentado porque mucha gente que no consume artes escénicas en el modo tradicional lo está haciendo a través del streaming. El público se va habituando. Son la mayoría mujeres igual que en el teatro tradicional y claramente, si el espectáculo tiene una calidad de registro superior funciona bien, de lo contrario el público se va a los 10 o 15 minutos”, acota Rivadeneira

 

 

Accenture, Fundación Forge y U. de Chile lanzan Start – Programa Tu Futuro

Accenture, Fundación Forge y el Departamento de Ciencias de la Computación de la Universidad de Chile dieron inicio a una nueva versión de Start – Programa Tu Futuro, iniciativa que busca entregar herramientas a jóvenes que quieran formarse y capacitarse para encontrar un empleo en la industria tecnológica. Durante un poco más de 3 meses, 30 jóvenes se prepararán de manera gratuita para formarse como Programador/as Jr.

 

El proceso considera 54 horas de capacitación en habilidades socioemocionales y 240 horas en habilidades técnicas de programación en Java. Una vez finalizado este período, los y las jóvenes contarán con un acompañamiento de hasta un año en su proceso de inserción laboral. Desde su inicio, este programa ha preparado a más de 200 jóvenes, y varios de ellos han sido contratados en Accenture. Debido al éxito de la iniciativa, sus organizadores decidieron extenderlo a regiones, comenzando por la región de Valparaíso. Según explicó, Luis Porta, Director Ejecutivo de Accenture Chile, “en Accenture queremos ser un aporte en el contexto de esta crisis y creemos que esta es una muy buena herramienta. Además, con Start – Programa Tu Futuro acercamos la tecnología a las mujeres, porque sabemos que cumple un rol fundamental en el cierre de la brecha de género y salarial. Es por eso que los cursos se componen por más de un 60% de mujeres”.

 

Aplicación de última milla Fazil suma a su oferta los productos de Falabella Retail y Sodimac

Tras cuatro meses operando exitosamente con Tottus, Fazil, la aplicación de última milla de Falabella S.A., sumará próximamente a su oferta el catálogo de productos de Falabella Retail y Sodimac.

La plataforma permite que los usuarios puedan acceder desde un smartphone al stock de productos disponibles en las tiendas con despacho express. Además, los clientes pueden programar despachos según su conveniencia, monitorear en tiempo real el estado de su pedido e interactuar con el encargado de hacer y entregar la compra.

La expansión de Fazil viene a fortalecer las alternativas de despacho que ofrece Falabella S.A. a sus clientes, que buscan adaptarse a sus diferentes necesidades, destacando iniciativas pioneras en la región orientadas al desarrollo de métodos de envíos flexibles y rápidos: fecha programada, next day delivery, same day delivery, despachos en 90 minutos, etc. La aplicación está disponible para descargar en iOS, Android y Windows y funciona tanto para CMR como para tarjetas de crédito y débito de otros bancos. El proceso de desarrollo de Fazil tomó cerca de un año, y en él participaron distintas unidades de negocio de Falabella S.A., entre ellas el Centro de Desarrollo Tecnológico de la compañía ubicado en India.


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